Hoy he vuelto de Andalucía y, ahora que ya estoy tranquilo y tengo una conexión a Internet en condiciones, aprovecho para explicaros cómo ha sido la experiencia de mi primera carrera profesional. El viernes pasado cogí un vuelo por la mañana hacia Madrid, allí me pasaron a buscar los del equipo y en coche hasta Jaén. Me pasé todo el día viajando, pero, bueno, valía la pena.
El sábado lo aprovechamos para salir a rodar, ya que después de todo el día anterior viajando hacía falta mover un poco las piernas. Luego tuvimos una comida con los dirigentes de la Caja Rural de Jaén, unas cuantas fotos y de vuelta al hotel. Llegamos, nos duchamos y otra vez a coger el coche para ir a la presentación de equipos. Finalmente, ya llegamos al hotel donde cenamos y a dormir, aunque antes había que poner los dorsales para competir a la mañana siguiente.
Bueno, llegó el domingo y con él el ansiado debut. La única pega que había era el mal tiempo que hacía, pero por lo demás muy bien, aunque algo nervioso. La etapa fue bastante tranquila y controlada. Se hizo una escapada donde entró mi compañero de equipo Egoitz, y así a dejar pasar los kilómetros, hasta que ya de cara al final se apretó para neutralizar la escapada y para afrontar el final en alto que nos esperaba ese día. El puerto era durísimo, yo utilicé un 25 de piñón, aunque la verdad que un par de dientes más no me hubiesen molestado. De cara para arriba cada uno hizo lo suyo y yo llegué el 44° a 4 minutos y algo. Bueno, no es el resultado con el que había soñado, pero la carretera te pone en tu sitio y ese día mi lugar fue ese.
La segunda etapa fue algo más tranquila. Eso sí, marcada por el mal tiempo. El pelotón viajó tranquilo hasta falta de 50 km para meta, que fue donde se empezó a palpar la tensión por el final de etapa que tenía toda la pinta de llegar al sprint. Y así se dio. Este día llegué a 1 minuto, pero esta vez fue por una ‘juvenilada’, ya que en los últimos 10 km se estiró todo, yo andaba mal colocado y el paquete se partió, quedándome en el segundo grupo. Espero que me haya servido y para la próxima vez esté mas atento.
Llegó el martes y con ello la tercera etapa. Para mí fue la que se hizo más dura. Se salió a tope y todos los puertos se subieron a un ritmo bastante pestoso... La lástima de la etapa fue que en la última bajada me quedé cortado y... otros 9 minutos. Esto es lo que más rabia da, sufres de cara arriba y para abajo te quedas cortado. La verdad es que se bajó muy rápido y yo no bajaba seguro. Noto que este aspecto lo he mejorado, pero aún falta mucho camino.
La cuarta etapa era la contrarreloj de Málaga. Era llana completamente, pero pegaba bastante aire. Este día tuve un poco de bajón, ya que tenía muchas ilusiones puestas en la crono y no me salió como esperaba, aunque luego tuve un pequeño sermón-bronca de mi amigo Purito y se me fue de la cabeza estar mal.

Y ya llegó la última etapa. La verdad es que me supo mal que sólo durase 5 días, porque se me pasaron volando. La última fue la mejor, ya que fue donde mejor me encontré y donde más disfruté. Fue muy dura, pero bonita. Probé de escaparme, me toco tirar de cara a meta... La verdad es que estuvo bien.
|