Pablo Lastras
Mi blog
Mallorca
San Martín de Valdeiglesias - 14/02/2010
 
Y por fin comencé la temporada después de 2 meses y 10 días de entrenamientos. Parece poco, pero es suficiente; sobre todo si tienes salud y le pones ganas a las cosas. Lo demás ya vendrá.

Comencé el primer día de concentración con mi amigo Joan en su casa


Con Joan Horrach


y haciendo un entreno sencillo de 130 kms. Aproveché para preguntar a Klier (que ya es otro mallorquín porque vive definitivamente allí) sobre las clásicas de pavé, que siempre viene bien aprender algún secretillo de cómo afrontar esos retos.


Con Klier y Mas


Y, cómo no, aprovechamos para ir a comer un “pan oli de sepias”, que es como un ritual antes de empezar la temporada.


pan oli de sepias


Ya en el hotel, con el equipo todo novedoso, o eso es lo que creo, porque estaba como un niño probándome toda la ropa, preparando las bolsas de agua (donde ponemos los chubasqueros, guantes de abrigo, zapatillas de repuesto), marcando la ropa... Os parecerá una tontería, pero el día que no sienta esto así será el momento de dejarlo; así que prefiero seguir disfrutando un poco esto, ¿verdad?

Los entrenamientos han sido buenos, de cantidad, y ya metidos en faena pues hubo momentos de pique. Yo no estoy bien, pero creo que me defendí dignamente y sobre todo con el objetivo de ir mejorando de cara a las competiciones. He compartido entrenamientos con todos los compañeros, pero al final siempre intentas buscar a alguien con quien más confianza tienes para hablar de tus alegrías y de tus penas, y aquí os pongo una foto con Xabi Zandio.


Con Xabi Zandio


Al final sólo corrí un día de los tres que tenía previstos, y el imprevisto no fue otro que justo antes de venir a la concentración pasé unas anginas que me hicieron parar seis días. Estuve ingresado 48 horas, y con la medicación y lo poco que podía comer me quedé en 66 kg y apenas sin fuerzas, así que ese fue el motivo de solo disputar la última carrera y la verdad es que no fue nada mal. Durante la prueba me sentí muy bien. Sólo eran 160 kms y cogí la fuga buena.


Challenge Mallorca 2010


Pude comprobar que me sentía muy vivo y que me queda mucho que trabajar para poder hacer cosas con garantías durante este curso recién inaugurado para mí. Antes de despedirme hasta el siguiente comentario no quiero olvidarme de PEDRO HORRILLO. No es amigo mío, pero sí es compañero, compañero de los de verdad. Es de los que este año se le va a echar mucho de menos. En el pelotón siempre estaba Pedro para poner ambiente, ritmo, cordura (que nos hace mucha falta) y sobre todo esencia. Gracias a él el aficionado español ha podido conocer otro ciclismo: el de las clásicas del pavé y también el ciclismo de papel: de cuando escribía sus columnas tituladas “desde mi sillón” (si las hacía desde su casa) o “desde mi sillín” (si lo hacía durante una competición) con un punto de vista muy objetivo, directo y sobre todo profundo.

Ha sido un placer tenerte estos años Pedro.



Con Pedro Horrillo

 
volver