Recuerdo que no llegaba ni a los pedales cuando me monté en mi bici Torrot de paseo; recuerdo que nos dijeron a toda la pandilla de mocosos que estábamos en el barrio que nos apuntásemos a la carrera pirata del pueblo que se hacía en las fiestas. No me lo pensé dos veces y… hasta ahora.
Allí que fuimos con nuestras bicis tuneadas: les quitamos los guardabarros, bajamos los manillares y no nos dimos ni cuenta de la carrera; sólo recuerdo que me lo pasé muy bien, que nos dieron un bocata, un refresco y una medalla por participar; tenía 6 años.
A partir de ahí comenzó el gusanillo. Mi tío Remigio Yuste ya era un enamorado de la bici y nos apuntó al CC Valdeiglesias, que él patrocinaba. Fuimos mi hermano, mi primo Remy y yo. Lo primero que hicieron fue comprarme una bici de carreras G.A.C. que todavía conservo en la vitrina de mi casa. Tenía un plato y tres piñones, pesaba unos 13 kilos, iba provista de rastrales, los cables por fuera del manillar y, !como no!, con el sillín pegando en el cuadro.
No entrenaba. Lo único que hacía era ir dos veces por semana a hacer gymkhanas. Nos enseñaban a arreglar pinchazos, a andar en el rodillo de tres rulos para aprender a manejar la bici, a levantarte cuando te caías… Nos federamos, nos dieron una equipación que picaba muchísimo (creo que la licra ni existía) y a correr… !con tan sólo 7 añitos! Así es como comenzó todo. Estuve siete años en el Club Ciclistas Valdeiglesias, donde estaban todos mis amigos, y a las carreras íbamos en unas furgonetas, todos apiñados. Nos lo pasamos genial.
Ya en cadetes, como en el pueblo no tenían equipo, me marché a la UC Fuenlabrada. Fue un cambio que me vino muy bien, porque empezamos a correr por muchos sitios fuera de la Comunidad de Madrid; carreras que tenían más kilómetros y que me venían mejor que estar corriendo en circuitos. Gané 10 carreras en los dos años de cadetes y fue un buen aval para que Víctor Sastre se fijara en mí y me fichara para el equipo de juveniles de la PEC Angel Arroyo-Yuste Electricidad.
A partir de aquí empecé a entrenar más en serio, competir en carreras más largas y a correr vueltas por etapas y un calendario por toda España. Todo un reto para un chaval de 17 años. Coincidí con muy buenos compañeros y rivales, como Eladio Jiménez. Seguíamos corriendo campeonatos: de España, del Mundo... y hacíamos muchas concentraciones. Notaba que iba creciendo como deportista apenas sin darme cuenta, pero sin olvidarme que era un chaval y como tal hacía cosas que hay que hacer con esa edad.
En los dos años de junior conseguí 19 victorias y una buena progresión para fichar por el Banesto amateur. Fue como un sueño poder llevar la misma ropa, las mismas bicis y compartir hotel con el equipo profesional... Un trato inigualable es lo que más destaco de mi paso por amateur y, sobre todo, que te enseñaban a ser ciclista; claro está si uno quería aprender. En los 3 años en este equipo coincidí con amigos (Mancebo, Layi, Zandio, Latasa, Navas, Cancela…) y compañeros que luego fueron rivales (Pradera, Astarloa, Mayo, Sastre, A. Benito…).
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Menudo equipazo teníamos. Pasábamos mucho tiempo fuera de casa, pero en casa de otra madre de todos nosotros: “María Luisa” y su caserío de Zegama. Allí teníamos todo lo necesario para sentirte bien y ser ciclista. Corrí las mejores carreras de España, demostré que podía ser profesional y gracias a Dios se cumplió mi sueño.
Un rico palmarés de… lesiones
Una constante de mi carrera profesional han sido las lesiones. Rara ha sido la temporada en la que no haya tenido algún percance físico que no me haya obligado a estar algún mes en el dique seco, trastocando los planes y el calendario. De hecho, sólo dos temporadas: 2003 y 2004, me respetaron las lesiones.
Marzo 1998: Rodilla Derecha: operación de menisco interno y extirpar 2 quistes de Backer. 2 meses de baja.
Mayo 1999: Cadera derecha: fractura trocánter mayor. 1 mes de baja.
Diciembre 1999: Hombro derecho: fractura escápula. 1 mes de baja.
Agosto 2000: Rodilla Izquierda: operación de menisco interno. 1 mes de baja.
Diciembre 2000: Espalda: fractura vértebra D-7 y D-8. 2 meses de baja.
Noviembre 2001: Rodilla derecha: operación de menisco externo. 1 mes de baja.
Diciembre 2002: Rodilla Izquierda: operación de menisco externo. 1 mes de baja.
Marzo 2005: Hernia inguinal: operación, colocación de malla, extirpar varicocele. 2 meses de baja.
Marzo 2006: Mononucleosis. 1 mes de baja
Junio 2007: Hombro derecho: fractura del tercio externo de la clavícula. Pie derecho: fractura del polo distal del tobillo. 1 mes de baja.
Marzo 2009: Caída en Tirreno-Adriático. Una costilla rota y una pequena fisura en la clavícula que ya tenía tocada de otras veces. Me pierdo la Milán-Sanremo. Un mes de baja.
Mis bicis
Tengo 3 bicis propias. Una G.A.C., que fue mi primera bici de carreras. La PINARELLO PRINCE SL, que conservo porque es la bici con la que gané la etapa del Tour 2003. Y una CORRATEC, que es mi bici de montaña, con la que disfruto por los montes de mi pueblo y con la grupeta del MTB Valdeiglesias.
Mis manías
Me gusta tener el material muy limpio y llevar la ropa perfecta. Antes de las etapas siempre reviso los frenos y la presión de las ruedas. Entrenar con casco. Puntualidad.
Ya de profesional…
Me costó muchísimo adaptarme a la categoría, sobre todo por las lesiones, que me impedían tener continuidad, y porque no sabía entrenar o, mejor dicho, porque entrenaba demasiado y llegaba a las carreras muy cansado.
Coincidí con muy buenos compañeros y me quedé con lo mejor de cada uno. Aprendí mucho de Piepoli, Garmendia, Arrieta, Txente, Odriozola, Aitor Osa, Patxi Vila, Zandio, Navas, Horrach, Flecha…
Me gustó poder trabajar para los distintos líderes del equipo, como fueron Chaba, Olano, Zulle, Mancebo, Unai Osa, Menchov y Valverde. |